Entrevista con la curadoria del Circuito Inffinito de Festivales
En 2011, el equipo de curadores del Circuito Inffinito de Festivales está formado por el cineasta Fernando Meirelles, la productora Paula Barreto, el director general del sitio Filme B Paulo Sérgio Almeida, la productora y directora general de la Migdal, Iafa Britz, el distribuidor Marco Aurélio Marcones y la productora y distribuidora Bianca de Felippes. En la entrevista a seguir, ellos hacen una reflexión sobre el papel de la curaduria, el proceso de selección de películas y evalúan el mercado cinematográfico en Brasil.
El Circuito Inffinito de Festivales, en 2011, lleva producciones nacionales a 10 ciudades de 09 paises diferentes. ¿Cuál es la importancia de mostrar cine brasilero al público internacional?
Paula Barreto – Cuando nuestro cine es exhibido fuera de Brasil, se benefician directamente varios sectores de nuestra economia, como el turismo (transporte, hospedaje, alimentación, entretenimiento, etc), industria de la moda, industria del arte, en fin, una serie de sectores recoge los frutos que la exhibición de nuestras películas plantan en el exterior.
Bianca de Fellipes – El Circuito Inffinito de Festivales es de gran importancia para la producción nacional, no sólo para divulgarla en el exterior, sino también para abrir el mercado y las posibilidades de comercialización.
Paulo Sergio Almeida – El Circuito Inffinito de Festivales es democrático e incluyente y muestra lo que el cine brasilero ha realizado y muestra en el exterior hasta hoy. Actúa en ciudades claves con diferentes conceptos y siempre con gran visibilidad local.
Iafa Britz – Es muy importante que las películas brasileras tengan la posibilidad de ser explotadas y tengan una vida comercial fuera de Brasil. Y una forma de que esto sea realizado es a través de festivales internacionales. Al mismo tiempo, es muy bueno poder mostrar el tipo de película que estamos haciendo, la calidad, su contenido, cultivar siempre el cambio e intercambio cultural con los demás paises.
Marco Aurélio Marcondes – Una de las cuestiones llaves de nuestra industria es colocar a nuestras películas “a viajar”. Exhibirlas en forma sistemática mundo afuera, en eventos como el Circuito Inffinito de Festivales. Es fundamental para que se vea en el exterior cuan diversificada y plural es nuestra cinematografia. Propiciar el contacto con lo que estamos produciendo, nos da la idea de nuestra “diversidad cultural”, cuan rica es, y amplia el interés de otros pueblos para conocernos más (y mejor). El cine brasilero es un exelente embajador. ¡Es una iniciativa fantástica!.
¿Cuál fue el criterio utilizado en la elección de las películas que componen la programación de 2011?
Paula Barreto – Buscamos elegir películas que se adecuen al perfil de los diferentes públicos.
Bianca de Fellipes – El criterio de la curaduria fue dar un panorama de la producción actual que puede alcanzar un público bien ecléctico. La diversidad fue el foco de la selección de este año.
Paulo Sergio Almeida – Con más de 10 años de actuación, el Circuito Inffinito de Festivales nos pasó su experiencia de como cada ciudad y público reaccionan a los estímulos de las películas brasileras. Resolvimos conformar un bloque de selección diferenciado para cada ciudad, de acuerdo con estas informaciones, siempre pensando en equilibrar una selección con calidad cultural y metodología.
Iafa Britz – El criterio fue intentar mostrar el escenario más amplio posible de la producción brasilera de este año, teniendo en cuenta no solamente la calidad de las producciones, sino la diversidad de las mismas. Tratamos de colocar programación de documentales, películas de autor, comerciales, de todos los tipos posibles, pero considerando por sobre todo, su calidad.
Marco Aurélio Marcondes – Fue muy democrático, descontraido, transparente, y profesional. La relación de las películas, cortos y largos, seleccionados por evento, representará muy bien el actual panorama del cine brasilero.
¿En su opinión, el público está preparado para películas que no buscan solamente entretenimiento, sino que, de alguna forma, nos movilizan?
Paula Barreto – El público en general no, pero siempre existirá un sector de público para este perfil de películas.
Bianca de Fellipes – La gran preferencia del público es aún sin duda la comedia, pero cada vez más, las películas llamadas de “autor” han conseguido entrar y occupa espacio en el mercado.
Paulo Sergio Almeida – Si, el público de cine se muestra cada vez más en estilos diferentes. Algunos bastante raros, y otros bastante conservadores. Creo que la tendencia de los próximos años será la del cine que traiga al espectador, además de entreteniminto, alguna información, emoción o reflexión.
Iafa Britz – El público siempre estuvo preparado para eso, en mi opinión, y siempre convivió con este tipo de película.
Marco Aurélio Marcondes – Nunca viví la dicotomía de la “película de arte” o “película de autor” versus “película comercial” o “película de entretenimiento”. Hay PELÍCULAS y películas. Siempre fue así. Mi amigo y mestre Gustavo Dahl elaboró la expresión: “mercado es cultura” y posteriormente “ cultura es mercado”. Es esto: ¡TODO ES CINE!
¿Como evalúan al mercado cinematográfico en Brasil actualmente?
Paula Barreto – Está bien muy bien, pero aún lejos de los números que obtuvimos en la década de 80. Necesitamos en este momento, construir más salas de cine populares, con urgencia.
Bianca de Fellipes – El mercado del cine en Brasil está bien, con una buena cosecha de películas que ha llevado un gran público a nuestra producción nacional. Tenemos que abrir espacio para que estas películas consigan pasar nuestras fronteras y conquistar otros públicos.
Paulo Sergio Almeida – El mercado brasilero vive la mejor fase de su vida y el cine brasilero nunca tuvo un momento así tan plural, renovador y, al mismo tiempo, provocando grandes filas de espectadores de cine.
Iafa Britz – Un mercado que vive un momento muy positivo, muy dinámico, muy optimista. Un público lleno de autoestima por su cine y profesionales con la misma autoestima.
Marco Aurélio Marcondes – Estamos en un momento de transición, con creación de alternativas para los actuales modelos de negocios, siendo que “nuevos modelos” de producción y comercialización convivirán con los practicados hoy. Se destacan también los cambios que ya ocurren considerando la digitalización, desde la producción y la comercialización, que ya tiene fuerte impacto en la forma de trabajar, de vernos, y de vender las películas. El mercado vive un momento de inflexión que apunta para una perspectiva de mayor auto-sustentabilidad del sector. Pero, siempre es bueno recordar que no hay industria cinematográfica en el mundo, aún en los EUA, donde no haya una política pública para el sector, variando en forma y volumen de recursos, por medio de acción directa del Estado y/o por medio de políticas fiscales y de crédito.
¿Existe satisfacción personal al llevar el cine brasilero para el exterior? ¿Cómo se siente?
Paula Barreto – Es muy gratificante testimoniar la emoción, el interés y la curiosidad que nuestro cine causa a un extranjero.
Bianca de Fellipes – Participé del primer Festival realizado por Inffinito en Miami con Carlota Joaquina, que fue mi primer largo, y admiro mucho el trabajo realizado por Adriana, Viviane y Claudia, que son bravas guerreras. Es un enorme placer formar parte de ese equipo.
Paulo Sergio Almeida – Mucha, el cine brasilero precisa ser mostrado en el exterior para saber como reaccionan las personas a nuestros temas y estilos de filmar. Finalmente, ¿qué es lo que falta para que las películas brasileras “viajen” más, sean más vistas en el exterior y más comercializadas? Esa es la gran cuestión que sólo será resuelta con mucho trabajo y con algún tiempo.
Iafa Britz – Con seguridad es gratificante saber que este trabajo se está haciendo. Poder colaborar con él es un privilegio.
Marco Aurélio Marcondes – Si. Recuerdo una sesión en el Festival de Berlin, donde asistía a un documental “Brasileirinho” de Mika Kaurismaki, el más brasilero de los finlandeses. En la secuencia final, la audiencia acompañaba electrizada y emocionada a “Cariñoso”, una genial interpretación de Yamandú Costa. Era para llorar y emocionarse, por ella misma, pero viéndola en el exterior, esto amplia nuestra autoestima. Otra sesión inolvidable fue cuando llevamos Tainá I, al New York International Children´s Film Festival: aquellos niños vibrando en la sala, atentas a todo, aplaudiendo al final. Así: mostrar nuestro cine más allá de las fronteras, es diversión y arte, y nos enorgullece.
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